Las abejas son animales muy distintos a los demás animales que criamos los humanos.
Las abejas reinas se aparean volando, así que la única manera de estar 100% seguros de controlar los apareamientos es mediante la inseminacion instrumental.
El semen de zánganos de colonias seleccionadas no se puede congelar ya que las técnicas no ha sido lo suficientemente desarrolladas para que las abejas reinas inseminadas con el semen congelado tengan un desempeño similar a las inseminadas con semen recién obtenido o las reinas apareadas de manera natural, esto obliga a los que hacemos selección para fijar características deseables en nuestras abejas, mantener el material genético seleccionado mediante colonias vivas. Esto lo complica por que necesitamos tener varias colonias seleccionadas con reinas inseminadas instrumentalmente de cada familia genética.
Hemos implementado un sistema practico utilizando colores para distinguir cada familia genética, esto nos ayuda a dar seguimiento a cada familia por separado de una manera sencilla.
Si queremos mantener la pureza de una raza o línea genética, tenemos que hacer un protocolo de seguridad que evite la introducción de genes del medio ambiente.
Después de años de mantener y hacer cruzamientos entre las diferentes familias genéticas de nuestro Stock logramos que sean bastante homogéneas
La cria de abejas reinas
La cria de reinas es un elemento sumamente importante para llevar a cabo un programa de selección ya que las reinas hijas son evaluadas seleccionando las que tienen un mejor desempeño, utilizar reinas de libre fecundación en un programa de población cerrado es uno de los métodos mas sencillos y prácticos seleccionando las colonias con mejor desempeño que tuvieron una mejor combinación genética con los zánganos con los que se aparearon.
En las inmediaciones de los criaderos hemos producido de manera masiva zánganos para lograr un porcentaje alto de apareamientos con los zánganos de nuestras propias familias genéticas. Con el paso de los años, esto ha provocado que las colonias naturales del entorno dejen de ser ajenas y se conviertan en descendientes de nuestras líneas europeas seleccionadas. Al compartir esa ascendencia genética, la afinidad genética facilita que las nuevas reinas acepten a nuestros zánganos, eliminando barreras de apareamiento que existen de manera natural entre razas. Creando un ecosistema donde la genética ambiental ahora es mas compatible.
Esta presión constante ha estabilizado nuestra línea, permitiendo que incluso en apareamientos de libre fecundación, la pureza se mantenga en un porcentaje relativamente alto, gracias a que el entorno que por así llamarlo ya ha sido "colonizado" por nuestra genética.
Logrando que las hijas de libre fecundación también sean suficientemente parecidas.

Fotografía de colonias con reinas hermanas de libre fecundación, hijas de una reina inseminada instrumentalmente de una de las familias genéticas.